Una ayuda siempre viene bien

Este tiempo atrás, antes incluso de ser madre, ya escuchaba a algunas de mis compañeras de empresa que tenían señoras para ayudarles en las tareas de la casa. Y a mí ha sido algo que siempre me ha parecido bien. De hecho siempre dije, cuando tenga un hijo (y si me lo puedo permitir) contrataré a alguien que me ayude aunque solo sea con la plancha que la odio. Bien es verdad que las tareas las compartimos mi marido y yo, pero estás anhelando el fin de semana, y cuando por fin llega, se convierte en el maratón de limpieza, la verdad, un rollo.

Sin embargo con Noa más o menos nos organizamos bien y aunque hubiese días que estaba “como una lobera” (frase de mi madre)  pues hacías la vista gorda.

El segundo embarazo coincidió con el cambio al chalet, y mi primera compra antes ni siquiera de irme a vivir fue el robot aspirador. Me habían hablado maravillas y estoy muy contenta. Vale que tarda más tiempo que tú y que en alguna ocasión se deja algún hueco por pasar, pero es un tiempo de oro que te deja libre para ir haciendo otras cosas.

Ya este verano con las dos, y pese a estar todavía de baja me di cuenta que no podíamos con todo, mi marido trabaja casi todo el día y yo me agobiaba por no tener la casa como me gusta y encima quitarles tiempo a las niñas. Como estaba claro que en cuanto volviese a trabajar iba a necesitar ayuda me puse manos a la obra y cogimos a una chica.

 En que nos basamos? Pues eso sí lo tenía claro, en referencias. No es que tenga cosas de valor en casa pero por lo que pueda pasar preferí que mi madre preguntase entre sus conocidas y contratar a alguien de confianza.

 En principio solo viene un día un par de horas a la semana, pero como el aspirador se pasa sólo en ese rato ella limpia lo demás y yo voy recogiendo zaleos, ropa, planchando, y cuando se marcha está la casa como una patena. Este verano fui capaz de mantenerla mas o menos igual los 7 días, además la contraté para los viernes porque así el fin de semana estaba todo reluciente y mi marido apreciaba más que es indispensable jeje!  pero ahora que me he incorporado al segundo día ya estaba todo medio patas arriba, a las 8 de la mañana ya nos hemos ido todo, y entre actividades y parque muchos días no volvemos hasta la 8 de la tarde… Para que os hagáis idea me incorpore a trabajar un miércoles, esa tarde vino ella y entre las dos hicimos todo. El viernes cuando llegue a casa a las 4 de la tarde pensé, “Por favor, por favor, por favor, que no se hayan llevado mi anillo de pedida!” Jajaja. Ahora en serio. Solo hacia día y medio que lo habíamos dejado todo reluciente y eso era lo que me encontraba???

El pijama de la mayor en el sofá, las zapatillas a modo de trampa mortal una a la subida de la escalera, y otra estratégicamente interrumpiéndome el paso al salón. Las camas (cosa con la que soy HIPER maniática, sin hacer a las 4 de la tarde :O. Los platos de la cena del día anterior, que había sido caótica, a medias de recoger en la pila…. En fin un panorama desolador. Tengo que decir que yo salgo a las 7 de la mañana de casa y dejo a mis 3 angelitos dormidos. Mi marido se ocupa de levantar a las peques desayunos, vestir, arreglarse él y sus cosas de trabajo, petate y rumbo a casa de de los abuelos a las 8.15.

Por supuesto yo me di cuenta que ni muchiiiisimo menos le puedo pedir que deje el pijama de las niñas debajo de las almohadas, las camas perfectamente estiradas, y las tazas del desayuno dentro del lavavajillas. Así que lo primero que pensé fue, jolín, para tener la casa como este verano necesitaría que Mariví (que así se llama), viniera todos los días 1 hora!!! )para cuando quedase la casa vacía recoger todos los zaleos y dejar “cada cosa en su sitio y siempre el mismo” (ese es el titulo de un post que tengo por escribir y que no tardareis mucho en leer 😉 Claro estamos hablando de 50 o 60 € a la semana. Si me tengo que quitar eso del sueldo, para tener la casa limpia, pues mira al final casi casi ni te compensa ir a trabajar.

Total, que ese primer fin de semana de haber trabajado ambos, nos sentamos tranquilamente y lo hablamos. Aquí está claro que hay que cambiar las reglas del juego. Antes era yo la que se levantaba a las 8, recogia la casa, se ocupaba de las niñas hasta que llegabas TU (Mr Wonderful a partir de ahora…jajaja). Debo decir que no dije nada del tema camas, lo prometo, pero desde el 3er dia de estar yo trabajando, me he encontrado TODOS los días con ellas hechas. Porqué??? Porque si mi Mr Wonderful después de 14 años juntos no me conoce, quien sino!! El sabe que son 5 minutos y son los justos para que cuando yo llegue del trabajo no me de un colapso porque ya os digo que con ESO no puedo. En fin que ambos entendimos que había que establecer una rutina la noche antes para que quedase todo ABSOLUTAMENTE preparado. (Yo me ocupo de dejarle el snack del cole a Noa, la ropa perfectamente preparada a las 2, y la leche extraída que necesita en la nevera solo para recoger). Y así el se ocupa de ellas, puede hacer las camas, y sí, me sigo encontrando a veces una zapatilla asesina en medio del pasillo pero esto ya es otra cosa…

Así que si alguna os veis en la esta situación haced unos números. De verdad os digo que para mi son los 20€ mejor gastados de la semana. Aunque me lo tenga que quitar de otra cosa.

Lactancia y vuelta al trabajo

Como os contaba hace unas semanas llegó el temido momento de la reincorporación.

Una de las mayores dificultades con las que nos encontramos las madres durante la lactancia es el momento de incorporarnos al trabajo. En algunos casos estas dificultades hacen que la madre tenga que dejar de amamantar a su bebé y se sienta decepcionada por ello.

Aquí os vamos a dar unas pautas para intentar que ese momento sea exitoso.

Lo principal es comenzar a sacar leche y congelarla unas semanas antes. Os recomiendo que compréis un extractor de leche eléctrico, porque los manuales son más latosos. Existen además unas bolsas de congelación de la marca Medela, que son idóneas para esta función.

Proceso de almacenamiento de leche:

Una vez extraida la leche se debe colocar en la nevera hasta que se enfríe y después ya se puede congelar.

Se puede mezclar leche extraida en distintas tomas, una vez que esté toda a la misma temperatura.

La duración de la leche materna es la siguiente:

  •  A 15 ºC: 24 horas
  • A 19 – 22 ºC: 10 horas
  • A 25 ºC: de 4 a 8 horas
  • Refrigerada entre 0 y 4 ºC: de 5 a 8 días

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LECHE CONGELADA

  • En un congelador dentro de la misma nevera: 2 semanas
  • En un congelador que es parte de la nevera pero con puerta separada (tipo combi): 3 -4 meses. (La temperatura varía según lo frecuentemente que se abra la puerta)
  • En un congelador separado, tipo comercial con temperatura constante de -19 grados C : 6 meses o más.

Estas son recomendaciones de la liga de la leche.

Las necesidades de leche a congelar variarán en función de los meses que tenga el bebé cuando os incorporéis. Si ya ha cumplido los 6 meses, ya estará con la alimentación complementaria y sus necesidades serán menos.

Pero lo que también hay que tener en cuenta es la salud de madre, es decir, en ocasiones nos centramos mucho en la alimentación del bebé pero no tenemos en cuenta que para nuestro pecho pasar de sacarle la leche cada 3 o 4 horas cuando el niño mama, a sacársela a las 8 o más, puede traernos complicaciones como molestias, dolor, aumento de la temperatura corporal o mastitis.

Os recomiendo para evitar estos problemas que os llevéis el sacaleches al trabajo en la medida de lo posible. Para en un caso de necesidad extraeros un poco y así aliviar los síntomas. Si quereis guardar lo extraido llevad una pequeña nevera con un par de placas de las que venden para congelar y así se mantendrá a temperatura óptima hasta que lleguéis a casa.

Sino  podeis extraerla y tirarla, la cuestión es evitar las molestias que produce la acumulación de leche en el pecho durante muchas horas.

Si notais el pecho muy congestionado aplicad calor durante la toma y frio al terminar.

Aunque los primeros días pueden ser difíciles, el pecho enseguida se acostumbrará a los nuevos horarios y adaptará la producción a las necesidades de vuestro bebé.

Yo que ahora mismo estoy en esa situación os recomiendo paciencia, para mi esta siendo estresante pero procuro pensar que estoy haciendo lo mejor para ella y eso me compensa lo demás.

Publica Rocío.