Clases de estimulación de bebés I

Hoy os quiero hablar de uno de mis descubrimientos recientes y que más ilusión me ha hecho: se trata de las clases de estimulación temprana de bebés. Supe de ellas, al igual que de la gimnasia para embarazadas y la gimnasia hipopresiva (post parto) gracias a mi querida amiga Carmen. Ella, estando embarazada del pequeño Victor acudió a estas clases con nuestro monitor Arturo, y me fue contando todos sus beneficios a medida que avanzaba mi embarazo de Ariadna. A los 6 meses empecé la gimnasia para embarazadas, luego la post parto y cuando Ariadna cumplió los 5 meses decidí que era el momento de empezar con la estimulación temprana.
Carmen me había contado maravillas de como su peque había ido haciendo progresos y hasta había visto algunas fotos en la web http://www.embarazadassalamanca.com pero el día que dimos la primera clase quedé maravillada y sorprendida de hasta que punto un bebé, estimulado correctamente, puede progresar.

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No se trata ni mucho menos de querer que nuestro pequeñaj@ sea el primero en nada, ni que creamos que sin estas clases no vaya a gatear o andar. En mi caso decidí apuntarnos porque siendo la 2@ inevitablemente siento que le dedico mucho menos tiempo del que tuve para su hermana, y me da mucha pena por ella y por mí. Así que estas 2 horas a la semana son, aparte de los ratitos que le vamos arañando al día, NUESTRO momento; de jugar, de aprender, de interactuar.

Y para que os hagais una mejor idea, y quién sabe, las que teneis bebes o estais en proceso ( 😉 ) os animeis a esta bonita experiencia os voy a contar en que consiste una clase.

Tuve la gran suerte de que nuestras primeras sesiones tuvimos a Arturo (el monitor) para nosotras solitas; y como además, todo hay que decirlo, que es un cielo en una de ellas dejó que estuviesemos la familia al completo!! Siiii fue genial!! No os haceis idea, lo que disfrutó la mayor ayudando en los ejercicios con su hermanita; y el papá tumbado en la colchoneta y jaleando a la pequeña cada vez que conseguía algún “pequeño objetivo”
Yo como os podeis imaginar babero en ristre y camara en mano para poder contaroslo con todo detalle. 🙂

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Publica Rocío

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Halloween

A estas alturas ya estaréis mas que hartas de Halloween que se ha metido en nuestras vidas casi de repente, porque hace 10 años… quién hablaba de esta fiesta?

Yo que no soy partidaria era partidaria de esta fiesta que no nos toca para nada y encima no me gustan los disfraces y menos esos de monstruos  y caras sangrientas que me dan miedo, pero  aquí me encuentro preparando alguna cosilla, poco, y todo muy light, sin ninguna intención de asustar a nadie.

Todo empezó hace dos años, cuando estaba embarazada de Leo, unos amigos dijeron de ir los niños por las casas pidiendo chuches y me pareció bien, asique aprovechando que tenía que ir al Carrefour compre un caldero y una calabaza de plástico por ambientar un poco las chuches que les iba a dar.

El año pasado, yo que tenía pensado montar una decoración en condiciones me dijeron que era un jaleo, también es verdad, ir con los niños por las casas con el frío que hace, asique mejor les llevaban a los niños a la bolas que iban a hacer una fiesta, así que Leo también fue disfrazado de diablillo, pero en casa al final no hicimos nada.

disfraz Halloween 2012

disfraz Halloween 2012

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Y este año he pensado en que si voy a poner alguna guirnalda, un par de días antes para que el peque vea algo distinto.

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mis creaciones para halloween

Lo que os decía, poca cosa, pero algo que cambie un poco la rutina de todos los días.

En la guarde tendrán su particular fiesta de Halloween, aunque después de tenerle comprado el disfraz nos han pedido que no los llevemos disfrazados, que les pintarán y harán unas mascaras ellas mismas. Y la verdad, me parece perfecto.

El disfraz  lo aprovecharé para una fiesta a la que nos han invitado, pero de eso ya os hablará Rocío.

Y vosotras, celebráis Halloween?

Publica María

Una ayuda siempre viene bien

Este tiempo atrás, antes incluso de ser madre, ya escuchaba a algunas de mis compañeras de empresa que tenían señoras para ayudarles en las tareas de la casa. Y a mí ha sido algo que siempre me ha parecido bien. De hecho siempre dije, cuando tenga un hijo (y si me lo puedo permitir) contrataré a alguien que me ayude aunque solo sea con la plancha que la odio. Bien es verdad que las tareas las compartimos mi marido y yo, pero estás anhelando el fin de semana, y cuando por fin llega, se convierte en el maratón de limpieza, la verdad, un rollo.

Sin embargo con Noa más o menos nos organizamos bien y aunque hubiese días que estaba “como una lobera” (frase de mi madre)  pues hacías la vista gorda.

El segundo embarazo coincidió con el cambio al chalet, y mi primera compra antes ni siquiera de irme a vivir fue el robot aspirador. Me habían hablado maravillas y estoy muy contenta. Vale que tarda más tiempo que tú y que en alguna ocasión se deja algún hueco por pasar, pero es un tiempo de oro que te deja libre para ir haciendo otras cosas.

Ya este verano con las dos, y pese a estar todavía de baja me di cuenta que no podíamos con todo, mi marido trabaja casi todo el día y yo me agobiaba por no tener la casa como me gusta y encima quitarles tiempo a las niñas. Como estaba claro que en cuanto volviese a trabajar iba a necesitar ayuda me puse manos a la obra y cogimos a una chica.

 En que nos basamos? Pues eso sí lo tenía claro, en referencias. No es que tenga cosas de valor en casa pero por lo que pueda pasar preferí que mi madre preguntase entre sus conocidas y contratar a alguien de confianza.

 En principio solo viene un día un par de horas a la semana, pero como el aspirador se pasa sólo en ese rato ella limpia lo demás y yo voy recogiendo zaleos, ropa, planchando, y cuando se marcha está la casa como una patena. Este verano fui capaz de mantenerla mas o menos igual los 7 días, además la contraté para los viernes porque así el fin de semana estaba todo reluciente y mi marido apreciaba más que es indispensable jeje!  pero ahora que me he incorporado al segundo día ya estaba todo medio patas arriba, a las 8 de la mañana ya nos hemos ido todo, y entre actividades y parque muchos días no volvemos hasta la 8 de la tarde… Para que os hagáis idea me incorpore a trabajar un miércoles, esa tarde vino ella y entre las dos hicimos todo. El viernes cuando llegue a casa a las 4 de la tarde pensé, “Por favor, por favor, por favor, que no se hayan llevado mi anillo de pedida!” Jajaja. Ahora en serio. Solo hacia día y medio que lo habíamos dejado todo reluciente y eso era lo que me encontraba???

El pijama de la mayor en el sofá, las zapatillas a modo de trampa mortal una a la subida de la escalera, y otra estratégicamente interrumpiéndome el paso al salón. Las camas (cosa con la que soy HIPER maniática, sin hacer a las 4 de la tarde :O. Los platos de la cena del día anterior, que había sido caótica, a medias de recoger en la pila…. En fin un panorama desolador. Tengo que decir que yo salgo a las 7 de la mañana de casa y dejo a mis 3 angelitos dormidos. Mi marido se ocupa de levantar a las peques desayunos, vestir, arreglarse él y sus cosas de trabajo, petate y rumbo a casa de de los abuelos a las 8.15.

Por supuesto yo me di cuenta que ni muchiiiisimo menos le puedo pedir que deje el pijama de las niñas debajo de las almohadas, las camas perfectamente estiradas, y las tazas del desayuno dentro del lavavajillas. Así que lo primero que pensé fue, jolín, para tener la casa como este verano necesitaría que Mariví (que así se llama), viniera todos los días 1 hora!!! )para cuando quedase la casa vacía recoger todos los zaleos y dejar “cada cosa en su sitio y siempre el mismo” (ese es el titulo de un post que tengo por escribir y que no tardareis mucho en leer 😉 Claro estamos hablando de 50 o 60 € a la semana. Si me tengo que quitar eso del sueldo, para tener la casa limpia, pues mira al final casi casi ni te compensa ir a trabajar.

Total, que ese primer fin de semana de haber trabajado ambos, nos sentamos tranquilamente y lo hablamos. Aquí está claro que hay que cambiar las reglas del juego. Antes era yo la que se levantaba a las 8, recogia la casa, se ocupaba de las niñas hasta que llegabas TU (Mr Wonderful a partir de ahora…jajaja). Debo decir que no dije nada del tema camas, lo prometo, pero desde el 3er dia de estar yo trabajando, me he encontrado TODOS los días con ellas hechas. Porqué??? Porque si mi Mr Wonderful después de 14 años juntos no me conoce, quien sino!! El sabe que son 5 minutos y son los justos para que cuando yo llegue del trabajo no me de un colapso porque ya os digo que con ESO no puedo. En fin que ambos entendimos que había que establecer una rutina la noche antes para que quedase todo ABSOLUTAMENTE preparado. (Yo me ocupo de dejarle el snack del cole a Noa, la ropa perfectamente preparada a las 2, y la leche extraída que necesita en la nevera solo para recoger). Y así el se ocupa de ellas, puede hacer las camas, y sí, me sigo encontrando a veces una zapatilla asesina en medio del pasillo pero esto ya es otra cosa…

Así que si alguna os veis en la esta situación haced unos números. De verdad os digo que para mi son los 20€ mejor gastados de la semana. Aunque me lo tenga que quitar de otra cosa.